Hoy es sábado, día uno de febrero, el mes más corto de
este año tan desgraciado del 2.014; y ha muerto el magíster magistrorum
del futbol español, uno de los grandes o quizás el más grande o el más largo, de
todos los seleccionadores habidos hasta este momento.
Se muy bien que no ha de gustarle, la
nominación que ahora le dedico y que él hubiese preferido que le llamase
“Zapatones”, pero eso ya lo hice muchas veces y ahora es el momento de llamarle
como he dicho.
He leído en la prensa que ingresó en la
clínica el viernes día treinta y uno por
la noche y murió hacia las seis de la mañana del día siguiente, discreto, serio
y directo, también en este tramite de su muerte. Supo llevar con discreción y
con total secreto la grave contrariedad de su enfermedad, hasta el último
momento. Y llegado éste, yo no quiero pensar que un cáncer— ¡maldito
bicharraco!—le ha matado, sino que ha sido llamado para acudir a algún lugar donde
se necesitaba, con urgencia, un seleccionador de fútbol, quizás el mejor.
Y visto así casi me alegro porque en ese
sitio podrá expresar bien sus opiniones (aunque sean políticamente
incorrectas), podrá elegir con libertad a los jugadores, (sin presión de los
clubes o de las Instituciones), y sin el acoso de cierta prensa adocenada e
ignorante, empeñada en hacerle las alineaciones. Seguro que en su Selección
jugarán los mejores y el grupo será un equipo para jugar al fútbol como los
ángeles. Y cuando ganen una copa, le será reconocido el merito de mejor forma que
con un nuevo destierro.
Me ha llenado de orgullo leer los
comentarios del Dr. Guillen sobre sus últimos instantes en este mundo: “miraba
con una gran tristeza, y veía que no le decíamos nada"; "él no decía nada, pero se le entendía todo",
o “ha
fallecido como un campeón". Ya veo que también ha sabido
jugar este partido tan importante para él.
Todos tendemos a ensalzar las virtudes y méritos de
los demás cuando se han ido. No es mi caso y quiero adjuntar algún artículo de
opinión, que escribí sobre D. Luis Aragonés y el futbol, hace ya varios años: DE RONDO Y PASEANDO; (1) y (2).

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